Posts Tagged ‘Nueva York’

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Viajar es vivir

6 octubre, 2011

Llega un momento en la vida, y es un momento temprano, en el que uno se da cuenta de que viajar no sólo sirve para tener sueños; también sirve para despertarse. Y levantarse. Y ponerse en marcha. Y aguantar al jefe.
Viajar es el alimento de todos aquellos a quienes les duelen las noticias del periódico o les preocupa el mundo. El aliciente de los que a veces no llegan a fin de mes. La ilusión del que maldice al despertador cada mañana.
Viajar es soportar el atasco de vuelta a casa y sonreír al recordar aquel de cuatro horas que pillaste en El Cairo. Viajar es hacer la cena a los niños saboreando el vino que trajiste de Francia. Viajar es ver atardecer desde la oficina y fundirlo con el que un día viste en Nueva York.
Viajar es algo más que recordar. Incluso algo más que desear. O emocionare. Viajar es hacer el día a día algo más llevadero. Poblar los madrugones de ilusiones y las noches de recuerdos.

Viajar es vivir. O hacer de la vida un sueño.

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Viaja, viaja, viaja

22 junio, 2011

Viaja, viaja, viaja

Amigos, hoy empieza el verano, tiempo de vacaciones y, claro, ¡de viajes!

Para algunos, y cada vez son menos, gracias a quien haya que dárselas, el verano empieza cuando aparece un anuncio en la tele con una música muy pegadiza que uno se pasa tarareando todo julio, agosto y medio septiembre, hasta que regresan (oh, maldición) los anuncios de colecciones, de libros con tareas de punto de cruz y los barquitos de madera que se venden por fascículos. 
Para otros, y últimamente hay más, el verano empieza cuando se emite el anuncio del cuponazo de la ONCE. Desde ese momento, en la oficina, en el bar de la esquina o en el apartamento de Torrevieja, uno se pasa el día diciendo que le va a tocar a él. Y no, no le toca. Y el día siguiente al sorteo se conforma con un “virgencita que me quede como estoy” y con haberse tirado un mes y medio soñando con el viaje de sus sueños, la casa de su vida y el yate de Briatore.
Para los más, vosotros, nosotros, ellos y yo, que trabajamos todo el año, madrugamos, tenemos días grises y otros soleados, tardes felices, mañanas somnolientas, café con churros, dietas que prometimos estrictas y siempre nos saltamos, amigos de bar, jornadas de liga, sesiones de cine, risas y llantos, el verano es ese momento del año en que juramos olvidar todo eso y más (incluidos novios adúlteros, novias displicentes, hijos que suspenden y/o padres demasiado tiranos) con un viaje: a la India, Nueva York o Cádiz. Torrevieja o Santander. Allá cada cual con sus gustos y posibilidades. Pero un viaje. A un lugar sin rutinas ni relojes. 
Por dios, que no nos venza la psicosis. El movimiento se demuestra andando: y nosotros somos ciudadanos de a pie. Viaja, viaja, viaja y con el viaje: olvida. A tu vuelta, quizá el mundo no sea mejor, pero lo mirarás con una sonrisa y con una maleta cargada de recuerdos  y de historias.
Feliz verano. Felices vacaciones